La importancia de la seguridad, tanto física como de los sistemas de
información se considera actualmente un elemento indisociable de los procesos
de negocio. Las empresas han comprendido que deben abordar la seguridad desde
un punto de vista global y resultado de ello es la adopción de metodologías, estándares
y elaboración de un Plan de Seguridad propio que contemple conjuntamente procedimientos
para los diferentes sistemas.
Desde el punto de vista tecnológico, seguimos afrontando
la seguridad con herramientas puntuales, disconexas y escasamente integradas. Las
empresas y organizaciones disponen distintas soluciones de seguridad
desplegadas para garantizar los criterios de “confidencialidad, integridad y
disponibilidad” establecidos en la Política de Seguridad. Cada una de estas
soluciones dispone de unos mecanismos de gestión propios, presentadas en
distintos formatos.